Me detuve ante el espejo. Le quité el seguro a la pistola y me disparé. No entendía qué error había cometido, pero daba igual. No me importaba. Las cosas han cambiado desde entonces. Aquella inocencia y ternura tan tuyas se evaporaron al salir al mundo real.
Entonces miro hacia adelante y veo varias tormentas. Todo puede ser en vano. Es triste, pero de vez en cuando intento sonreir. Mi médico dijo que padecía melancolía crónica.
Algo cambia. Revelaciones a las 23:01, hora española. Quizás no esté tan mal. Ya sé qué hacer. Tengo la solución. Apretaré "Restart", a ver qué ocurre.
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